
Marco histórico:
Barbuda es una isla mayormente desértica de 160 km2 ubicada en el Mar Arábigo, a unos 500 km de Yemen y a 100 km de Somalía. Perteneció al estado de Somalía desde su independencia colonial anglo-francesa en 1960 aunque debido a la explosiva situación política y económica de la región, que incluyó una guerra declarada con Etiopía desde 1960 a 1987 y una guerra civil ininterrumpida cuyos ecos se extienden hasta la fecha, ha pasado por diversas alineaciones y estados de dependencia e independencia hasta 2006 cuando pasó a formar parte de la República Federal de Somalía dentro de la que aún se mantiene. Su gobernador es el General Retirado Abibh Messuna, quien accedió al poder interino en 2006 en espera de que se den las condiciones para celebrar elecciones provinciales libres. Aunque no parece que esas condiciones estén próximas a darse, el gobierno del General ha procurado un marco de estabilidad relativa en la isla.
El Gral. Messuna es un militar condecorado de la guerra contra Etiopía y cuenta con el apoyo del partido Alianza para la Restauración de la Paz Contra el Terrorismo (ARPCT) que se encuentra trabajando para la unificación de Somalía. Aunque también ha mantenido contactos y delicados acuerdos con el otro grupo político-militar importante de Somalía: la Union de Tribunales Islámicos, facción esta que promueve la separación de Somalía en estados independientes pero que tras la desintegración de la URSS perdió gran parte de su poderío militar y material proveniente de allí. Haciendo malabares políticos, concesiones y presiones bien estudiadas el Gral. ha logrado mantener controlados a esos dos grupos, los más peligrosos de Somalía. Sin embargo la delincuencia, la corrupción y las disputas violentas entre clanes menores, aunque en menor medida e intensidad, siguen entorpeciendo el avance de Barbuda.

General ® Abibh Messuna
La isla ha experimentado un ligero crecimiento económico comparado con la Somalía continental, fruto del delicado equilibrio logrado por el Gral. Messuna. No obstante las condiciones de vida siguen siendo penosas: no hay fuentes de trabajo estables, tampoco seguridad social ni servicios de salud y educación básicos para todos sus habitantes. La tasa de mortalidad infantil alcanza el 18% (24% en el continente), el analfabetismo es del 40% (57% en el continente) y el 80% de la población vive por debajo del umbral de pobreza.
La seguridad interna de la isla recae sobre su Guardia Nacional, una fuerza policial militarizada que en total suma unos 1500 hombres entre personal ejecutivo, administrativo y de servicios diversos distribuidos en comisarías cerca o dentro de los principales núcleos urbanos. Sus cuarteles principales, sus centros de instrucción, oficinas, talleres y almacenes donde guardan su armamento pesado, vehículos y aeronaves se encuentra al norte de la Isla. Esta Guardia Nacional está equipada con los excedentes de las últimas guerras, en general se trata de armamento y equipo soviético desfasado que se resiste estoicamente a dejar de funcionar por falta de mantenimiento. Aunque los Guardias en su mayoría son analfabetos y han firmado un contrato que solo les asegura la comida y un techo bajo el cual dormir, son veteranos de guerra y conocen el combate y sus entresijos mejor que muchos soldados profesionales occidentales mejor equipados y alimentados. Su área de influencia suelen ser las ciudades y pueblos, raras veces salen de allí para controlar las periódicas escaramuzas entre grupos tribales rurales enfrentados que luchan por controlar territorio, estuarios de pesca, campos cultivables y recursos naturales en general en la campiña de la isla.

Ante la falta de intervención policial, las disputas entre los clanes y tribus del interior de Barbuda suelen dirimirse a tiros.
La desocupación laboral alcanza a una media del 30% de la población en edad de trabajar. Los medios de subsistencia en las ciudades suelen ser el comercio, la construcción, los servicios y el contrabando, mientras que en el campo se malvive de la agricultura, la ganadería y la piratería.
Siempre existió piratería en esas aguas, pero la volátil situación económica regional junto a la gran repercusión de los últimos actos de piratería en la zona han hecho que las grandes potencias envíen barcos de guerra a la zona a fin de garantizar el tránsito de barcos mercantes.
Rusia ha enviado los buques de desembarco “Yamal” y “Azov” desde Sebastopol, China tiene en la zona al destructor “Wuhan” y otro par de modernos destructores en camino, mientras la OTAN mantiene en la zona a cuatro buques armados de diferentes nacionalidades (turco, británico, griego e italiano). Entretanto EE.UU. tiene destacados en la zona 8 buques de guerra pertenecientes a la V Flota junto a aviones y helicópteros de vigilancia y ataque... además de un fuerte contingente de Marines.
Estos medios navales armados han logrado interceptar y detener numerosas incursiones piratas, pero eran incapaces de atacar a los corsarios en sus bases de tierra... hasta que recientemente la ONU autorizó el uso de la fuerza dentro de aguas territoriales somalíes e incluso en las franjas costeras. Los campamentos piratas, sus embarcaciones y armamento en tierra podrán ser ahora perseguidos por soldados de a pie. Aunque el único país con tropas de infantería en la zona es EE.UU.
Los Marines, con el beneplácito del gobierno del Gral. Abibh Messuna, han establecido una base de operaciones en el puerto de Barbuda y otra en el aeropuerto internacional. Desde allí piensan lanzar operaciones de búsqueda y destrucción contra los asentamientos piratas de la costa continental somalí y, previsiblemente, contra los campamentos piratas locales.


Marca
En mi carácter de Jefe del Regimiento he sido contactado por un interlocutor que se negó a identificarse pero que estaba interesado en contratar los servicios de nuestra unidad para cumplir con 2 objetivos fundamentales en la zona:
1-Cortar las operaciones de los Marines en Barbuda y las costas somalíes forzándoles a abandonar las operaciones de acoso terrestre.
2-Averiguar qué clase de trato ha hecho el Gral. Messuna con los EE.UU.
Hemos recibido antes peticiones de contratistas anónimos, pero este es el primero que cumple nuestro requisito de depositar una elevada suma de dinero distribuido en nuestras cuentas en Suiza y las Islas Caimán a fin de financiar el estudio de viabilidad de la operación. Parte de los resultados de ese estudio ya lo habéis leído unos párrafos más arriba.
Según el análisis practicado por el Estado Mayor del Regimiento sería posible forzar a los EE.UU. a retirar sus tropas de la zona si les hacemos perder suficientes medios y le damos adecuada cobertura mediática para que tenga impacto sobre la población de ese país. El recientemente nombrado Presidente B. Obama ha dejado claro que pretende detener todas las campañas militares que le están costando tanto dinero a los contribuyentes.
El Gral. Messuna está rodeado de su gabinete y, aunque es en su mayoría gente de confianza que le ha acompañado durante los años guerra con Etiopía, siempre podemos buscar a alguien que pueda ser comprado, extorsionado o manipulado para que coopere con nosotros y nos revele información importante que nos aclare qué está recibiendo el Gral. a cambio de su cooperación con EE.UU. El Gral. ha confiado su protección a un grupo de mercenarios no identificado hasta el momento, pero lo que se sabe es que están bien pertrechados y demuestran ser profesionales.



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